|
Queridos Trabajadores de la Matanza, en esta fiesta de San José Obrero,
llegue mi saludo y abrazo cordial, con los deseos de Paz y Bien en
Jesús, el Buen Pastor Resucitado, que proclama la dignidad de la persona
humana y que en la tarea de todos los días, recibe la llamada a
integrarlo como ofrenda, en el trabajo Creador del Padre y en el trabajo
Redentor del Hijo.
En mi caminar por la Diócesis estoy notando un
pequeño resurgimiento en lo productivo laboral, en varios sectores de la
producción que poco a poco, están recomponiendo el capital de trabajo, y
más personas acceden al mismo.
Este camino de acrecentar fuentes en lo laboral
productivo debe ser prioritario en todo el pensamiento de las fuerzas
vivas de La Matanza. Juntos todos, desde lo eclesial, político, gremial,
social y educativo, debemos esforzarnos en la tarea de la dignificación
del trabajo y revalorizar al hombre, que como “Imagen de Dios”, es una
persona, y como persona, el hombre es, sujeto del trabajo.
“El trabajo es un bien, que debe estar disponible
para todos aquellos capaces de él. La plena ocupación es por lo tanto un
objetivo obligado”. Nos realizamos por medio del trabajo y nos hace
constructores del bien común , que es siempre el bien de toda persona.
Familia y trabajo están íntimamente ligados, el
trabajo digno asegura los medios de subsistencia, garantiza el
desarrollo de los hijos y plenifica la vida familiar.
Que María, Madre de la Esperanza, los cobije bajo su
manto de plenitud y guíe a nuestras familias a realizar una sociedad más
justa y solidaria y promotora de valores, especialmente, los de la
familia y de la vida desde la fecundación hasta su fin natural.
Como Pastor de esta Diócesis de San Justo los abrazo
con mi bendición y oración en el Señor Jesús, que es fuente y garantía
de amor para el desarrollo de la Vida y de todo lo bueno.
¡DIOS
ES AMOR!
¡ FELIZ DIA DEL TRABAJADOR!
Baldomero Carlos Martini
Obispo de San Justo
|