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1º Parte –
Para ser leída públicamente, a todo el Pueblo de Dios; en las Misas del
Domingo 26 de
Junio de 2011, Solemnidad de Corpus Christi
VIVIMOS DE
LA EUCARISTÍA
Queridos
hermanos en el Señor
“Al levantar los ojos,
Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: ‘¿Dónde
compraremos pan para darles de comer?’” (San Juan 6,5)
La respuesta del
Apóstol Felipe, puede seguir resonando todavía en nuestra historia y en
nuestros días. “Felipe respondió: Doscientos denarios no bastarían
para que cada uno pudiera comer un pedazo de Pan” ( San Juan
6,5). Felipe respondió con sensatez, quizás como lo hubiésemos hecho
nosotros. Pero en la escena evangélica se conjugaron otras miradas: El
Apóstol Andrés observa la ofrenda de un niño; y Jesús, además de ver la
necesidad pone en evidencia la providencia y la generosidad de Dios
Padre. Él nos dirá más adelante en el Discurso del Pan de Vida:
“es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo” (Cf. Jn.
6,32)
¡Qué importante es dejarnos enriquecer con “otras miradas, especialmente
la mirada de Jesús”!
La Eucaristía nos convoca, ella es el alimento de nuestra vida de fe,
“vayamos a su fuente”
Del misterio pascual nace la Iglesia. Precisamente por eso la Eucaristía
está en el centro de la vida eclesial.
Con la comunión eucarística la Iglesia consolida también su unidad como
cuerpo de Cristo y así nos propusimos vivirlo en este nuevo Pentecostés
Diocesano, celebrado íntimamente en las comunidades. “La Iglesia es hoy
reforzada por el divino Paráclito a través de la santificación
eucarística de los fieles”.
La Misa de Corpus Christi, celebrada en la Catedral, como aquella
multiplicación de los panes, es y será una oportunidad diocesana para
nutrirnos y manifestar al mundo la presencia real de Cristo.
El don de Cristo y de su Espíritu que recibimos en la comunión
eucarística colma con sobrada plenitud los anhelos de unidad fraterna
que alberga el corazón humano. Por eso les propongo que en la
Misa de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús se haga la “Bendición
y el Envío de quienes participarán en la Asamblea Diocesana de
Pastoral”.
Creemos que la Iglesia es la comunidad que hace posible el Encuentro
con Cristo vivo, en el Pan de la Palabra y de la Eucaristía, acompañado
de una profunda espiritualidad mariana; y que el Agente de Pastoral es
el que escucha la Palabra, vive la comunión fraterna, y anuncia a Cristo
con su vida.
Convoco también en la Catedral a todo el Pueblo de Dios a
participar de la Misa que el 9 de Julio tendremos al cierre de nuestra
Asamblea a las 16.
Más aún, los convoco también a que el 22 de Agosto, Fiesta de
María Reina, le ofrezcamos a Ella y recibamos nosotros en la Celebración
Eucarística el “Documento Conclusivo del trabajo Pastoral Diocesano”.
María ha practicado su fe eucarística antes incluso de que ésta fuera
instituida, por el hecho mismo de haber ofrecido su seno para la
encarnación del Verbo de Dios.
Hay, pues, una analogía, una” semejanza” profunda entre el fiat
pronunciado por María a las palabras del Ángel y el amén que cada fiel
pronuncia cuando recibe el Cuerpo del Señor.
En el Magníficat, está presente la tensión escatológica de la
Eucaristía. Cada vez que el Hijo de Dios se presenta bajo la “pobreza”
de las especies sacramentales, pan y vino, se pone en el mundo el germen
de la nueva historia, en la que se “derriba del trono a los poderosos” y
se “enaltece a los humildes”. Por eso, queremos “Consagrar el Plan
Diocesano de Pastoral a los pies de la Virgen de Lujan” el próximo 10 de
Octubre en nuestra Peregrinación Anual Diocesana.
Los invito a todos a mantener viva la oración que nos acompañó desde
el principio, y los abrazo con mi Bendición Pastoral en el Corazón de
Cristo y de María, estrella de la Nueva Evangelización.
¡DIOS
ES AMOR!

Baldomero Carlos Martini
Obispo de San Justo
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